Casada hace trece años ya con dos hijos pensabamos quedarnos por mientras con ellos y un par de años más tener nuestro tercer hijo pero Dios decidio otra opción y así quede embarazada,bueno cuando me toco la primera ecografia me dijo el médico que el bebe venía con problemas y que más adelante los confirmaria;Bueno llego el cuarto mes y el doctor me confirmo que mi bebé venia con sindrome de down, y mas encima venia con muchas dificultades de salud mi angustia crecio mes a mes pensando si no naceria viva o que tenian que operarla en sus primeros días al nacer, porque tenia Atresia Duodenal y problemas con su corazón;Aprendi amarla como viniera y le pedia a Dios que me la mostrara en mis sueños queria conocerla antes que naciera y fue así, bueno llego el octavo mes y nacio mi hermosa hija llamada Martina Antonia operada a los tres días de nacida que ahora gracias a Dios sus grandes problemas de salud estan solucionados.
Ahora que este año cumplimos quince años casados felices con nuestros tres hijos le doy gracias a Dios por dejarnos LA LUZ DE NUESTRAS VIDAS aunque para nosotros era una necesidad aprender del sindrome de down por respeto a Martina para poder conocerla y enseñarle para que crezca y tenga las mismas oportunidades en la vida como sus otros dos hermanos, por eso lucho por la integración para la Martina.

Hola Paula soy Laura mamá de Facu coincido plenamente con vos, la cuestión es educarlos para integrarlos en la sociedad y así lograr que tengan una vida autónoma.
ResponderEliminarBesitos para Martina y para vos.
Tal cual como comenta Paula, así aprendi yo también a amar a Martina, que es mi vida, mi adoración y la mejor bendición que me dio Dios,cada vez que veo sus logros me doy cuenta, lo maravilloso que nos entregó Dios, lo especial que pasa cada día, los logros que tiene son maravillosos, para resumir todo lo que significa Martina en mi vida lo puedo decir de varias formas, pero lo más importante....es que la Amo, que es lo mejor que DIOS me ha entregado...por eso digo a todo el mundo "soy feliz con la Martina, con todas sus diferencia, con todas sus pesadeces, con toas sus mañas...en fin es mi vida...ys e que si ni Dios quiera, sus papas no estuvieran....Martina, sería mi hija....yo velaré por ella, siempre...es una de mis razones de Vivir....Hija te amo......
ResponderEliminarhola pauli, me siento muy orgullosa de tener una sobrina como la martinita, solo me da mucha pena no poder compartir con ella , sabe Dios cuanto lo deseo estar cerquita para darle todo mi amor, ella es eel reflejo del amor de DIOS..espero pronto verla!!.
ResponderEliminar